domingo, 21 de agosto de 2011

Tarde de domingo rara.

Y me despierto otro domingo por la mañana, pero esta vez con una visión más optimista del mundo. Odio esos pequeños problemillas de la vida a los cuales les damos mucha importancia, pero que finalmente nos damos cuenta de que no valían la pena. Sigue habiendo dolor en el corazón, pero hemos madurado y aprendemos a controlar esos sentimientos y a darle la importancia que merecen. Y nos damos cuenta de que sufrir por otra persona a la que no le importamos, no tiene mucho sentido.
Me levanto de la cama y pongo Cadena 100, justo en el momento en el que comienza la sencilla canción de Amaral “Tarde de Domingo rara”, mientras que me asomo a la ventana y observo las pequeñas vidas que se mueven bajo mis pies. Cada una de ellas con sus problemas, unos más grandes que otros, pero siempre problemas. Y como dice la cantante morena “Sinceramente da lo mismo”. Y esta entrada del blog no va solamente por mis sentimientos, si no por los de las personas que me rodean, que conviven conmigo día a día y que sufrimos todos juntos nuestros pequeños y grandes problemas, pero eso sí, problemas. Porque nos ayudamos mutuamente y salimos adelante, y eso es lo más importante. Y a todas esas personas va dedicada esta entrada, porque sin ellos no sería nada y no me podría levantar cada mañana. Simplemente decir ÁNIMO y GRACIAS.

domingo, 14 de agosto de 2011

Pido la palabra

Me despierto en la mañana de un domingo de verano lluvioso. Me encuentro fatal, y siento que tengo los ojos inchados. Voy acordándome de lo sucedido el día anterior por la noche y me encuentro aún peor. Miro el móvil a ver si tengo algo, y nada. Enciendo el portátil y pongo en Youtube "Pido la palabra" de Andy y Lucas, y me vuelvo a tirar en la cama con mi querido peluche Musilú, el único que nunca me abandonará. A lo largo de la mañana voy recordando bailes, risas, llantos y conversiones de la noche anterior. Seguro que conocéis esa sensación de la cual no queréis salir de la cama en todo el día ni ver a nadie, simplemente quieres mirar a la pared y pensar. Pues hoy es un día de esos, pero no me lo puedo permitir.
Me siento estúpida por lo ocurrido en los últimos días, por hacerme ilusiones sin motivo, y sobre todo por ser como soy.
A veces un problema insignificante lo podemos convertir en un problemón, simplemente porque nos toca la vena sensible. Y puede que a las personas que nos rodean les parezca una tontería, pero solo nosotros sabemos lo mal que nos sentimos.
Me gustaría cambiar una parte de mi, porque se que si sigo así seguiré sufriendo siempre, pero ya no sé como hacerlo. Recibo ayuda de mis amigos, porque son estupendos, pero solo yo me puedo ayudar.

jueves, 21 de julio de 2011

Perfect

Me asomo por la ventanilla de coche mientras observo el gran atasco que hay en Bilbao, respiro el aire contaminado de la gran ciudad y lo suelto lentamente. Paso un par de canciones y me topo con la inusual voz de Pink y su conmovedor "Perfect", una canción que de verdad me hace pensar y me hace plantearme mis típicas preguntas filosóficas.
Me concentro en la letra de la canción, que habla de la obsesión que tiene la gente con ser perfect y todas iguales, y de el tópico de "lo diferente es malo". ¿De verdad os gusta ser todos iguales?¿No os parece aburrido? No podéis discutir sobre vuestros gusto porque todos estáis de acuerdo , y tampoco los podéis compartir y modificarlos porque todos sois iguales. ¿No os gustaría más ser vosotros mismos y no dejaros influir por lo que diga la gente? A mi me encanta ser como soy. Soy cabezota, paciente, loca, alegre, tozuda... ¡y podría seguir así todo el día! Porque me gusta ser así, para lo malo y para lo bueno. Que la gente hable de mi, pero que no me intente cambiar. Porque cada uno somos bellos a nuestra manera, y eso es lo verdaderamente nos hace ser de esa forma. Pedir perdón cuando tengáis que pedir perdón y dar las gracias cuando sintáis que las tenéis que dar. No os dejéis cambiar por nadie, y estar orgullosos de vuestra forma de ser.

sábado, 11 de junio de 2011

Somebody like you

Enciendo el portátil y pongo en YouTube las dulces palabras de Adele "Somebody like you" mientras me tumbo sobre la cama lenta y delicadamente. Me acuerdo de la actuación de danza que tuvimos ayer, y de esos 3 minutos de coreografía que tanto me han hecho pensar en estas 24 horas. Esos 3 minutos de música que han hecho que cambie mi forma de ver las cosas. Esos 3 minutos de baile que me emocionaron sin ni siquiera darme cuenta del por qué. Esos 3 minutos de movimientos, sensaciones y emociones gracias a los cuales me di cuenta de lo que quiero en la vida, de lo que tanto estuve buscando estos meses. Solucioné todas mis dudas en tan solo, 3 minutos. Esos 3 minutos de piano en los que me dieron ganas de llorar, de gritar y de ponerme a mover mi cuerpo al ritmo de la música. Pero no era mi momento, ese preciado momento aún no ha llegado, pero se que llegará, que pronto conseguiré lo que tanto quiero, y si no lo consigo pronto, no importa, con tal de que finalmente consiga mi tan preciado sueño, ni el tiempo ni el esfuerzo implicado importa. Y de verdad os aseguro, que lucharé hasta que me caiga mil y una veces, hasta que me sangren los pies y mi cuerpo tiemble de dolor, y aún así, no pararé nunca, y cuando lo consiga, tendré otro sueño y tampoco pararé hasta que lo consiga, y así siempre, porque soy feliz así, como soy, luchando por lo que quiero. GRACIAS.

jueves, 2 de junio de 2011

It's the climb

Salgo antes de tiempo de casa puesto que no aguantaba de los nervios más en ella. Ya tengo el Ipod perfectamente colocado y con la canción seleccionada, solo hace falta un… play. La melodiosa voz de Joe McElderry suena en mi cabeza mientras que muevo los labios diciendo "There is a voice inside my head saying, you'll never reach it” al mismo tiempo que el cantante. Me miran unos niños como si estuviese loca. Empiezo a escuchar la letra de la canción...
There's always going to be another mountain
I'm always going to want to make it move
Always going to be an uphill battle,
Sometimes I'm gonna to have to lose,
Ain't about how fast I get there,
Ain't about what's waiting on the other side
It's the climb
Mi cabeza me grita “Lucha por tus sueños! Si de verdad te importan, no importa lo que tardes en conseguirlos, sea tarde o temprano, lo conseguirás. Si te caes te vuelves a levantar y si te vuelves a caer te vuelves a levantar porque sé que tú y solo tú puedes conseguirlo con tus esfuerzos del día a día… SI QUIERES, PUEDES.”
Apago el Ipod y entro en la escuela de música con la manzana que me acabo de comer en la garganta por los nervios previos al examen, pero con una diferencia con respecto al resto con el resto de  exámenes, con confianza.

martes, 24 de mayo de 2011

Judas!

¡Otra vez tarde! Salgo como una bala del portal y camino apresuradamente, pero siempre con tiempo de conectar mi Ipod que me aleja de este mundo aunque solo sea por unos minutos. Ya estaba preparada para cambiar de canción, cuando el moderno aparatito se enciende y veo que la primera canción que suena es Judas de Lagy Gaga. Me lo pienso dos veces pero dejo el nuevo tema de la estrafalaria cantante. Aunque lleve prisa, me acuerdo de la charla sobre selectividad que nos dieron hoy. Aunque aún nos queda un año, tenía ganas de enterarme bien de cómo va la cosa, y sorprendentemente, en vez de aclararme las ideas, estoy aún más confundida. Es muy difícil tomar una decisión con menos de 18 años que marcará el resto de tu vida. Pero bueno, ya va siendo hora de tomar alguna decisión importante y madurar poco a poco. El que no arriesga no gana. ¿Ganaré? Solo el tiempo lo dirá.


lunes, 23 de mayo de 2011

Run the World

Enciendo mi Ipod y me lo coloco por dentro de la chaqueta mientras que se cierra la puerta del portal. Paso un par de canciones y dejo Run the World (Girls) de Beyoncé. Me coloco bien la mochila en los dos hombros y me hundo en la música como si nadie me mirase. Aunque tenga muchos exámenes y esté todo el día metida en los libros,  soy feliz. Tengo personas muy importantes en mi vida a las que quiero con locura y sé que ellos también me quieren a mí. Lo único que me apetece hacer ahora es subirme al banco del parque,  saltar y gritar. Y es exactamente lo que voy a hacer…