La verdad es que sigo sin saber el porqué. Porqué una mañana
normal y corriente me acordé de este rincón de mis pensamientos que llevaba
años sin visitar, concretamente tres, y mira que me encantaba. Y también, sigo
sin saber por qué no lo he visitado en todo este tiempo.
Teclee el link en mi buscador y mientras se cargaba la web,
en mi cabeza se repetía que seguro que se había cerrado la cuenta, que era
imposible que siguiese abierto. Pero antes de lo esperado, apareció, y ahí
estaba, tal cual la dejé hace tres años, con sus mismas fotos, palabras e
incluso estilo de letra.
Con un poco de miedo, espero unos minutos para empezar a
leer la última entrada, pero en cuanto comienzo, no puedo parar, hasta la
última después de veintiocho. Y en tan solo esa hora de lectura, vuelvo a
descubrir y a experimentar exactamente el mismo sentimiento, como si me encontrase
en la habitación del pueblo que me vio crecer, escribiendo esas mismas palabras
hace años.
Y por motivos que, quizás sí que sepa, dejé de escribir, y
de visitar este rincón, para colocarme una coraza entre mis palabras y yo.
Sin embargo, desde esa mañana en la que no supe por qué,
volví a reencontrarme con mi yo de hace años, me siento libre, feliz, reflexiva…
y sobre todo viva. Y por todas estas sensaciones que recorren mi cuerpo,
nuevamente, sin saber por qué, quiero volver a explotar ese lado oculto de mí,
el que escribía no por poner unas palabras bonitas, sino por exteriorizar los
sentimientos que en ocasiones intentamos acallar y nos terminan contaminado.
Y por supuesto, porque hay cosas que no cambian por mucho que lo hagamos nosotros, siempre con
una canción de fondo ;)

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