domingo, 25 de septiembre de 2011

Y, ¿Si fuera ella?

Abro la puerta del rocho y me dispongo a buscar una caja de rayas azules y rosas, lo cual es misión imposible por muy bien que mi madre lo tenga organizado. Veinte minutos más tarde doy con la caja y la dejo encima de la cama, me siento enfrente a ella y la abro como una niña de 5 años abre el regalo que le ha traído Papá Noel en Navidad. La caja estaba llena de polvo, al abrirla se me iluminaron los ojos: todos los cassettes que tantas veces había oído con mi madre en mi infancia. Sí, esas cajitas pequeñas que utilizábamos para oír la música antes de tanta tecnología. Con todo el tiempo del mundo los miro uno a uno. Cojo uno de Alejandro Sanz y lo pongo en mi minicadena tras un largo rato de recordar como se introducía en el aparato la cajita. Le doy al "PLAY" y la primer canción que suena me dibuja una enorme sonrisa en la cara: "Y, ¿Si fuera ella?". La de veces que debo de haber oído esta canción en mi vida es alucinante. Comienzo a mover mi cuerpo al ritmo de la música, suavemente, y dejo a mi alma dejarse llevar con la dulce canción de Alejandro Sanz. ¿Como se sabe cuando realmente has encontrado al amor de tu vida?¿ Y si tu "media naranja" aparece más tarde? Yo siempre he creído que no existen las medias naranjas, pero últimamente mi mentalidad respecto al tema está cambiando. Creo que en los miles de millones de personas hay en el mundo, hay una que está predestinada a pasar la vida a tu lado, y no siempre la encuentras siendo joven, si no que muchas personas se quedan por el camino pensando que ya han encontrado a esa persona especial y más tarde se dan cuenta de que estaban equivocados. Otras veces ocurre al revés, cuando encuentras a esa persona, piensas que no es ella, que tiene que haber alguien mejor para ti en el mundo, pero que aún no ha llegado, y no es así.
Creo en el destino. Todo el mundo se encuentra en algún momento de su vida con "esa persona". Algunos afortunados aprovechan esa oportunidad que le han brindado, pero lamentablemente, eso no le pasa a todo el mundo. Ya puede ser por egoísmo, miedo u otro pensamiento que te lleva a desperdiciar esa preciada oportunidad. Por ello os digo que no tengáis prisa en encontrarla, pero que tampoco penséis que "siempre habrá alguien mejor".
Y ,¿Si fuera ella? Tiempo al tiempo :)

domingo, 11 de septiembre de 2011

Skyscraper

Y que raro, un domingo más me despierto con la vena filosófica que me lleva dando todo este maravilloso verano. Porque ha sido un grandioso verano en el que he aprendido mucho, sobre todo de mi. Me he descubierto como persona gracias a estos 3 meses. Suena en mi cabeza "Skyscraper" de Demi Lovato mientras una lagrimilla traviesa se resbala por mi mejilla. Odio esta sensación que tengo de miedo respecto al verbo "amar", son tantas las veces que me he caído por el camino, que ya no se que esperarme del amor. ¿Por qué tengo miedo a enamorarme, a volver a tener esa maravillosa sensación en mi pecho que me impide respirar cuando veo a esa persona? Quizás sea por todas esas caídas que en lugar de hacerme más fuerte, me han dibilitado. Desconfío del llamado "amor" que tantas alegrías nos da en esta mi vida.
No se que hacer, si salir corriendo en sentido opuesto, o enfrentarme a esos inevitables sentimientos que aparecen en mi corazón con tantísima facilidad. Cierto es que el que no arriesga no gana, pero no se hasta que punto estoy dispuesta a arriesgar. Me gustaría ser capaz de arriesgarlo todo por una persona con total certeza de que esta nunca me va a fallar, que me quiera tal y como soy y que sea capaz de estar a mi lado aunque estemos separados, simplemente por el hecho de que me ame...
No quiero una fecha, ni una persona a la que vea todos los días. Tampoco quiero que me feliciten todos los meses ni que se entere todo el mundo de que alguien me ama, porque no es lo que necesito para ser feliz.
Siento las inevitables ganas de salir corriendo hacia ningún lugar llorando y gritarle al mundo que he madurado, que ya no soy esa niña que se sentía especial solo por el hecho de tener novio. Ya no soy esa niña. Ahora soy esa mujer que se levantará después de cada caída, porque por esa simple experiencia de sentirse amada, vale la pena caerse. He conseguido conocerme tan bien, que puedo estar dudando todo el día si salir corriendo o enfrentarme a mis sentimientos, que sé perfectamente que les plantaré cara. Y si me vuelvo a caer, no importa porque seguiré aquí, esperándote :)